El Señor Abre Puertas

Hoy, después de reflexionar y orar, empecé a hacer una realización importante sobre las bendiciones de Dios. Dios es todopoderoso y Dios es amor. Pero nosotros como humanos fallamos en entender la presencia de Sus bendiciones en nuestras vidas. Es Dios quien nos provee con las oportunidades para la felicidad, pero somos nosotros responsables de tomar acción.

En las Escrituras tenemos un ejemplo en la historia del Mar Rojo:

“Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y el Señor hizo retroceder el mar con un fuerte viento del este, que sopló toda la noche y transformó el mar en tierra seca. Las aguas se abrieron, y los israelitas entraron a pie en el cauce del mar, mientras las aguas formaban una muralla a derecha e izquierda.” ~ Éxodo 14, 21

En este relato, Dios no usa poderes mágicas para transportar a las Israelitas al otro lado, sino les abre el paso para que ellos caminan con sus propios pies fuera del alcance de los Egipcios opresivos. Algunos dirán, ¿qué tiene esto que ver con nosotros en nuestras vidas? Pues refuerza el punto que Dios no utiliza Su poder, aunque podría, para hacer nuestras vidas mas fáciles y cómodas. Dios no controla nuestras acciones. Él nos ha creado en Su imagen y semejanza (Génesis 1, 26), por lo tanto nos da la libertad hacer lo que queremos, aunque no sea Su voluntad. No nos quita el dolor ni la miseria, sino que nos da una oportunidad, y la decisión de escoger como reaccionarnos.

Como hicieron las Israelitas, tenemos que embarcar en la jornada por el Mar Rojo, pero en nuestro caso no es simplemente un océano. Tal vez nos abre la puerta para que dejemos una adicción, pero nosotros tenemos que decidir si la dejaremos o no. Él nos presenta una salida del sufrimiento y nos da esperanza por Jesús, pero tenemos que cambiar nuestros actitudes y estilos de vida. En fin somos responsables para nosotros mismos. Nadie puede decir que están destinado a fallar, porque Dios nos da a todos la oportunidad de la felicidad.

Ya no somos niños y tenemos que tomar responsabilidad por nuestras vidas. Si decidimos ser flojos o improductivos, entonces vamos a sufrir las consecuencias. Pero si decidimos dejar de culpar a los demás y tomar control de nuestras vidas, Dios nos guiará a una vida de bendiciones abundantes.

Foto por Miguel Saavedra.

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  • Nathan Hales
    marzo 17, 2010
    11:09

    I appreciate this message, thanks, it’s food for thought!

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